Autor: Dra. Nelly Andrade
La educación es un acto eminentemente entre humanos, es el factor determínate de las relaciones con los demás; intercambiamos mensajes de forma permanente, además del propio, intercambiamos valores, actitudes, experiencias que se constituyen como los conocimientos mismos, así como expectativas producto del momento y de la presencia del futuro.
Desde el punto de vista humanista, el componente básico del proceso de comunicación lo constituye el ser humano y, su función básica consiste esencialmente en desarrollar relaciones, más que en intercambiar información, tomando en cuenta el contexto donde tiene lugar dicho acto, en el cual se considera el aula como el espacio cultural y situacional, que responde a una necesidad específica, que incluye el desarrollo de lazos cognitivos, así como lazos afectivos en este mismo espacio, presentes en el propio acto comunicativo.
Necesitamos destacar la presencia y necesidad de fortalecer los lazos afectivos, para establecer y desarrollar verdaderos procesos socializantes mediante actos comunicativos donde se converjan empatía, la comprensión mutua y el conocimiento, donde cada vez que el docente se comunica, de una forma integral y trascendente.